
Soy Vanesa Jurado, hija, madre, amiga y compañera.
Nací en la Argentina, el país de la pasión y, como buena acuariana, me sentí siempre atraída por los misterios de la vida y la búsqueda de respuestas.
Desde muy chica transité la medicina del “médico brujo” ―como lo llamaban en mi casa― y me rodeé de naipes, historias cantadas y adivinación: en mi linaje, mis ancestros andaluces fueron sanadores a través de la medicina de las hierbas y los símbolos.
A los 18 años decidí emprender mi camino independiente y me fui de la casa de mis padres en busca de mi destino.
GUIADA POR LAS ESTRELLAS
Como astróloga, comencé a formarme en 1991 en el Centro Astrológico Buenos Aires y continué en Barcelona, primero con Adela Ferrer, Juan Trigo y José Royo y luego en el centro Astrología del Ser, con un enfoque humanístico y evolutivo.
Por otro lado, desde pequeña había sentido fascinación por el tarot y sus símbolos: las tradiciones de mi familia andaluza me marcaron a fuego y siguen vivas en mí. Así fue cómo comencé a estudiar y a practicar las diferentes miradas de los autores y a transitar el camino de los arquetipos. A mis 19, ya instalada en mi propia vivienda, comencé a leer tarot a la gorra ―primero a mis amigas, luego a amigas de mis amigas y finalmente a sus madres― y, apenas tuve la oportunidad, escribí mi propio tarot, aún por publicarse.
APASIONADA POR TODO
Soy licenciada en educación, psicopedagoga y profesora de nivel inicial y me especialicé en rehabilitación cognitiva y en terapias grupales con enfoque gestáltico. De las corrientes psicológicas, siempre me sentí atraída por la obra de Carl G. Jung, motivo por el que realicé un posgrado en psicología analítica y la carrera de arteterapia con orientación jungiana.
“No creo en procesos mágicos ni en resultados milagrosos,
pero sí me enfoco en potenciar la magia
de cada persona que llega a mi espacio”
Otra corriente que me resultó muy interesante fue la sistémica, y eso me llevó a hacer varios cursos de terapia y orientación sistémica en Barcelona y Buenos Aires. Me formé también como entrenadora en programación neurolingüística en el instituto PNL Buenos Aires de las hermanas Chajet y como logoterapeuta en la Fundación Argentina de Logoterapia.
Guiada por Laura Pitluk, hice un posgrado de planificación pedagógica. Investigué sobre diagnósticos en la infancia y estructuras psíquicas en la Asociación Psicoanalítica Argentina. Me especialicé en pedagogía Waldorf en la escuela Clara de Asís de Maschwitz.
Me formé como terapeuta menstrual y guía de círculos femeninos, con orientación en ritos de paso ―especializada en sexualidad femenina―, con Zulma Moreyra en la Argentina y con Sophia Style en España.
Luego llegó la hora de la formación en herbología y plantas medicinales, en Barcelona. Sentí especial interés por la terapia floral, la alimentación saludable, la fitoterapia y la cosmética natural.
Con respecto a la alimentación, debido a trastornos intestinales hice una desintoxicación, con convivencia y capacitación intensiva, en los talleres vivenciales del Espacio Depurativo Villa de las Rosas de Néstor Palmetti en Córdoba. Luego comencé a incursionar en el tema de la alimentación viva a través de la web y en diferentes procesos junto al doctor Facundo Pereyra de Neuquén.
La formación en constelaciones familiares y órdenes del amor ―en el Centro Latinoamericano de Constelaciones Familiares de Tiu Bolzman― también fue muy importante para mí: es una gran herramienta terapéutica que invita principalmente al autoconocimiento.
Todos estos caminos siguen abiertos y me sigo nutriendo en forma permanente con lectura especializada, cursos, seminarios, talleres y experiencia cotidiana.
ACOMPAÑANTE DE PROCESOS DE TRANSFORMACIÓN
Hace unos veinte años logré combinar la astrología y la orientación vocacional en un astroproceso con el que desde entonces trabajo: en él, integro tests de orientación vocacional y de personalidad, técnicas de autoconocimiento y la lectura de la carta natal para indagar sobre la misión de vida y los dones individuales de la persona consultante. Así diseñé un proceso y un método, al que bauticé Espacio AVC ―por aprendizaje vivencial y creativo― que resultó maravilloso y que tuvo y sigue teniendo resultados sorprendentes. Comenzó pensado para jóvenes de entre 17 y 21 años y hoy las consultantes son también personas que reformulan su proyecto de vida entre los 45 y los 60 años y se animan a dar el volantazo y ―con la guía de los astros― capitalizar su experiencia.
De este modo, uso mis conocimientos en las terapias que realizo para sostener el proceso de una manera amorosa, consciente y respetuosa, sabiendo que la información que comparto con las personas que llegan a mi consulta podrá ser utilizada para su desarrollo y su crecimiento personal desde una mirada terapéutica.
No trabajo con procesos mágicos ni creo en los resultados milagrosos, pero sí me enfoco en potenciar la magia de cada persona que llega a mi espacio. Soy partidaria del trabajo personal comprometido y constante, consciente y confiado en las propias posibilidades.
LÍNEA DE TIEMPO
Desde 1992: formación permanente, que no cesa y apunta a no terminar nunca.
Desde 1998: atención en consultorio privado y coordinadora de círculos y talleres de procesos de enseñanza y aprendizaje.
Desde 2002: reeducadora en centros de rehabilitación privados y en escuelas del Estado.
Desde 2006, en el ámbito privado: clases grupales e individuales de tarot; orientación vocacional con astrología; círculos de Luna; rituales psicomágicos y retiros espirituales para conectar con la divinidad interior; sesiones individuales de tarot; proceso AVC (que integra herramientas de astrología, biodecodificación, constelación individual y técnicas de PNL) .
Desde 2009, en el ámbito público: talleres sociocomunitarios de arteterapia; de promoción de la salud entre alumnos, padres, docentes y no docentes de instituciones educativas; de convivencia y resolución de conflictos; de conexión con los ciclos vitales y los ritos de paso.
